Lección 829 Oren. Sean Oración.

Leccion Numero

829

 

Lección

 

No. 829

Oren. Sean oración.

  1. Orar equivale a mantenerse en la presencia de Dios.
  2. Ser oración es hacer de la vida un diálogo constante con Dios, por la virginidad.
  3. En el virgen Dios está presente y, esa presencia, es oración, por traducirse en diálogo.
  4. Oración no es estar rezando solamente con exclusión de todo. Es, ante todo, dejar que Dios esté presente, por la virginidad.
  5. La presencia de Dios, en el orante, es como su respiración o el fluir de la sangre entre sus venas: algo necesario, que coexiste con toda actividad, determinándola.
  6. Sin la sangre fluyendo y sin la respiración, no hay vida.
  7. Quien no vive, no actúa; porque está muerto. La vida es condición para actuar.
  8. Quien no tiene a Dios, no puede hacer nada bueno; porque sin, Él, que es la Vida, nada bueno se puede hacer.
  9. La acción es consecuencia de la vida.
  10. Amor, verdad y vida son las tres caras ostensibles y palpables de la presencia de Dios, por la virginidad. Los tres revelan la presencia de Dios.
  11. Quien tiene a Dios está obligado a mejorar el mundo y a dar como frutos derivados de la vida, de la verdad y del amor: paz, justicia y libertad. Lean Génesis 1, 27-30.
  12. María, la Inmaculada y siempre Virgen, es Modelo de oración, por la virginidad, que es su capacidad voluntariamente recibida de albergar a Dios.
  13. El orante acepta y confiesa la presencia de Dios, a quien se entrega con voluntaria aceptación. Por eso, no hay oración verdadera, sin la presencia de Dios en el orante.
  14. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
  15. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

 

Acta Status

revisada
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