Lección 829 Oren. Sean Oración.
Leccion Numero
829
Lección
No. 829
Oren. Sean oración.
- Orar equivale a mantenerse en la presencia de Dios.
- Ser oración es hacer de la vida un diálogo constante con Dios, por la virginidad.
- En el virgen Dios está presente y, esa presencia, es oración, por traducirse en diálogo.
- Oración no es estar rezando solamente con exclusión de todo. Es, ante todo, dejar que Dios esté presente, por la virginidad.
- La presencia de Dios, en el orante, es como su respiración o el fluir de la sangre entre sus venas: algo necesario, que coexiste con toda actividad, determinándola.
- Sin la sangre fluyendo y sin la respiración, no hay vida.
- Quien no vive, no actúa; porque está muerto. La vida es condición para actuar.
- Quien no tiene a Dios, no puede hacer nada bueno; porque sin, Él, que es la Vida, nada bueno se puede hacer.
- La acción es consecuencia de la vida.
- Amor, verdad y vida son las tres caras ostensibles y palpables de la presencia de Dios, por la virginidad. Los tres revelan la presencia de Dios.
- Quien tiene a Dios está obligado a mejorar el mundo y a dar como frutos derivados de la vida, de la verdad y del amor: paz, justicia y libertad. Lean Génesis 1, 27-30.
- María, la Inmaculada y siempre Virgen, es Modelo de oración, por la virginidad, que es su capacidad voluntariamente recibida de albergar a Dios.
- El orante acepta y confiesa la presencia de Dios, a quien se entrega con voluntaria aceptación. Por eso, no hay oración verdadera, sin la presencia de Dios en el orante.
- Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
Acta Status
revisada
