Lección 505 Redoblen su entrega.
Leccion Numero
505
Lección
No 505
Redoblen su entrega.
- ¿Saben cuál es el secreto para no cansarse? Disponerse a hacer más de lo que deben. El camino se hace más corto cuando se cree que es más largo.
- Para seguir en el camino de Dios hay que dar mucho. A ese acto de dar lo considero igual a morir.
- Morir no es fácil y cuesta. Lo que cuesta es la propia vida.
- Recuerden: el que da su vida por amor a Dios no la pierde. Al contrario: la gana.
- Ser de la familia de DIOS es un honor que cuesta y cuesta mucho. Su precio es la propia vida del elegido.
- Ustedes tienen el honor de ser elegidos y escogidos miembros vivos de la familia real de Dios. Ese honor cuesta y cuesta caro.
- Los primeros apóstoles fueron elegidos para el mismo honor y pagaron caro esa elección: dieron la vida por tan alto honor. Ese fue un precio cruento y doloroso.
- Ustedes no están llamados a un martirio cruento; pero sí a pagar un precio caro. También darán la vida. ¿Pero cuál? No será la de la carne; pero sí otra tan dolorosa como aquella y acaso más. Será la muerte del "yo" personal, el cual, a veces, es mucho más difícil de dar que la vida material.
- En la muerte del "yo" va todo lo que a ustedes les da prestigio, poder y gloria humanamente. Dar eso es doloroso; pero si no se da, no se tiene capacidad de recibir, vivir, y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero DIOS y hombre verdadero.
- Entréguense. Esto es: mueran a ustedes en sí. Denle su "yo" a Jesucristo. Eso les cuesta; pero ese es el precio que tienen que pagar. ¿Rechazarán el honor de ser elegidos por Dios, para que sean luz y sal del mundo?
- Oren, oren, oren... Oren sin descanso. Sean oración.
- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
Acta Status
revisada
