Lección 475 Multipliquen la presencia de María santísima
Leccion Numero
Lección
Nº 475
Multicopien la presencia de María santísima
1. No basta la devoción a la Santísima virgen. Hay que imitarla.
2. Imitar es vivir y hacer como vive y hace aquel a quien se imita.
3. La auténtica imitación lleva a la identificación y a la identidad.
Este se identifica con aquel porque su modo de ser y de hacer es idéntico porque vive lo que vive y como vive aquel.
4. María santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen vive a Cristo, como Cristo y lo que vive Cristo; por eso, ella - sin ser Cristo - se identifican con Cristo y lo encarna - hasta no ser ella, sino Cristo en ella. Por eso es su Señal.
Quien ve a María Santísima; ve a Cristo; como quien ve a Cristo ve al Padre.
5. Imitar a María es imitar a Cristo. Esto es: vivir, ser y hacer como Cristo; porque si Cristo está en quien lo vive, es Cristo en aquel, quien vive y hace.
6. La imitación no es actitud servil, sino vital, cuando es auténtica, o sea: Cuando es la verdadera imitación.
7. Para imitar a María Santísima es necesario ser virgen; porque la finalidad es recibir, vivir y dar a Cristo o sea encarnarlo.
8. Para encarnar a Cristo el secreto es la virginidad. Y la virginidad no tiene sexo. Es imperativa para hombres y mujeres cuando se trata de encarnar a Cristo.
9. La Salvación está condicionada al salvador.
10. El salvador es Dios, El es el único salvador.
11. El único Salvador - para encarnarse - planteó una condición:
Nacería de una virgen
Y de una virgen nació e hizo la salvación para todos en forma genérica.
12. La salvación existe. El Salvador existe. Jesús es el Salvador y el Salvador es Dios.
13. No hay otro salvador que Jesucristo ni otra salvación que El.
14. Cristo -siendo Dios y siendo el Salvador- para salvar a cada individuo, -se ha impuesto -a sí mismo- una condición:
Ser recibido por cada criatura en posibilidad de ser salvada por el respeto que Dios tiene a la dignidad y libertad de cada redimible.
15. La salvación individual requiere la -virginidad individual- como una condición indispensable.
16. Ser virgen, para recibir al salvador y encarnarlo para la salvación individual es ser como María.
17. Sean vírgenes. Esto es sean como María, para que el Salvador se encarne y, por tanto: para que El los salve de modo particular, según su propio querer.
18. La virginidad es el secreto de María para la encarnación de Jesucristo. Esto es: para recibir, vivir y dar a Jesucristo.
19. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes y estarán individualizando la redención de Jesucristo. Esto es haciéndola eficaz.
20. Oren, Oren, oren...
Oren siempre
Sean oración.
