Lección 273 María es el templo verdadero de Dios
Leccion Numero
273
Lección
No. 273
María es el templo verdadero de Dios
- Recuerden: Cuando José y María perdieron a Jesús, lo hallaron al tercer día en el templo.
- El templo de Dios, es el sitio seguro donde a Dios se encuentra.
- Para que un templo sea de Dios, es preciso que sea virgen. Esto es: que esté limpio y libre de todo lo que no es de Dios; para estar consagrado a Dios y así pueda recibir, vivir y dar a Dios.
- Reflexionen: Si a Dios (Jesús) lo hubiesen buscado, José y María, en sitio diferente, no lo habrían encontrado; porque el sitio donde Él estaba era el templo.
- Recuerden: Cuando Jesús halló en el templo a los negociadores, los expulsó con ira. Sus palabras fueron claras: “Mi casa (la casa de Dios, el templo) no es cueva de ladrones”. “Mi casa es casa de oración”. Esto es: debe ser un sitio limpio y libre de todo lo que no es de Dios. Debe ser virgen. Es y debe ser, en consecuencia, sitio o lugar de encuentro del hombre y Dios.
- Si el templo no es virgen no es de Dios. Pero si es virgen es de Dios.
- María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, por su virginidad, es el verdadero templo de Dios. Dios entró en Ella. En Ella vivió y vive. En Ella y desde Ella, se dio y se da, para la Cristofinalización.
- Dios quiso salvar al hombre. Para hacerlo trazó una condición: “Que el Hijo se encarnara en una virgen”.
- La virginidad es condición o clave, para la encarnación del Salvador. Por tanto, sin virginidad no se da la encarnación.
- Hay dos hechos claros, seguros e inequívocos en las Sagradas Escrituras: a. Jesús, el Salvador, se encarnó y nació de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen. b. Cuando Jesús el Salvador, se les perdió, José y María lo encontraron en el templo.
- El templo y María se identifican por la virginidad. Los dos son señales correlativas de salvación; por la presencia de Jesús en ellos.
- Para que el templo sea templo de Dios, debe ser virgen.
- María es el verdadero templo de Dios; por su virginidad total.
- Quien busca a Dios, con corazón limpio, en su verdadero templo (María Santísima), lo encuentra, como lo encontraron los pastores y los reyes magos; porque, dada su virginidad, Él, está en Ella.
- María, como el templo verdadero de Dios, es su Señal.
- Además de ser el templo verdadero, María es el rostro visible de Jesús (Dios) porque, al encontrarse Él, en Ella, por la virginidad, el rostro que se ve en Ella, es el rostro de Él, como el lienzo tradicional de la Verónica.
- Como rostro visible de Jesucristo, María Santísima, es también Señal de Jesucristo.
- Recuerden lo enseñado con relación a las visitas al Sagrario, a los santuarios y a las imágenes de María: Si ellos son honrados y visitados, es por la presencia de Dios, en ellos, sin lo cual nada son. Visitarlos por ellos y honrarlos sería idolatría. Por tanto, en ellos se visita a Dios, presente en ellos y se lo adora a Él. Por eso la oración: “Madre y Señora: Adoro en ti a Dios presente en ti. Amén”.
- Aquí, en esto, está la razón de ser de la Orden Trinitaria nueva, novísima y novedosa de los esclavos de la Esclava de Dios y la razón de ser, igualmente, del Seminario María Señal de Jesucristo, como medio de Cristofinalización.
- El secreto o clave en todo es la virginidad.
- Sean vírgenes.
- Oren, oren, oren… Oren siempre. Sean oración.
- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción[1], Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
Acta Status
revisada
