Lección 224 Observen, amen, honren, imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen.
Leccion Numero
224
Lección
No. 224
Observen, amen, honren, imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
- Hay un hecho claro, para ustedes: María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, es la Madre de Dios; porque es Madre de Jesucristo y Jesucristo es verdadero Dios y hombre verdadero.
- Hay otro hecho, no menos claro, para ustedes: María Santísima es y fue siempre Virgen, en todos los instantes de su vida, aun desde antes de su concepción, en su concepción providencial y en todo su tránsito terreno. María Santísima es la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
- Hay un tercer hecho que es cierto, claro e indiscutible para ustedes: Jesucristo es Dios.
- Hay un cuarto hecho claro, para ustedes, según las Sagradas Escrituras:Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, pudo venir al mundo por mil medios diferentes; pero no lo hizo. Por su propia voluntad, que es la voluntad de Dios, se encarnó en el vientre espiritual y humano de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen y de Ella nació, por su propia voluntad y gracia.
- Hay un quinto hecho, claro para ustedes: Dios, según las Sagradas Escrituras, determino la condición, sin la cual no, para encarnarse y nacer, para salvar al hombre caído en la desgracia, por los absurdos del pecado de sus primeros padres terrenales (Adán y Eva) engañados por el malo: La virginidad de la creatura escogida para ello.
- María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, escapó al modo humano-lógico y normal de ser concebida y concebir. Esto es un sexto hecho, claro para ustedes, porque es afirmación de Dios, el único que con autoridad, poder y gracia, podía afirmarlo, hacerlo y darlo, para ustedes.
- El medio eficaz, por tanto, y, este es un séptimo hecho, claro para ustedes, es ser como María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, si se quiere acertar en el arte-misterio de recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, en orden a la cristofinalización; esto es: a aceptar y proclamar el Señorío de Jesucristo, verdadero Dios y hombre verdadero.
- Recuerden este ejemplo, que les hace luz: la luz eléctrica se da únicamente a través de una bombilla desechable. Nadie que sea prudente desecha la bombilla, para quedarse solo con la luz directamente recibida de la energía que la produce, tonto es, porque al desechar a la bombilla, desecha también la luz eléctrica.
- Desechar a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen y no observarla e imitarla en el arte misterio de recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, es pueril y torpe insensatez. Al desecharla a Ella, quien tal hace pretendiendo recibir, vivir y dar a Dios, por medios y estilo diferente a los propuestos por Él, es vano y torpe: a Dios desecha con orgullo y soberbia, como el malo, que a tal desgracia indujo a los primeros padres.
- María, la libre, libérrima, siendo libre y por serlo, libremente optó por ser como esclava de Dios, en lo de Dios. Dios, por eso, hizo a plenitud su voluntad en Ella y cumplió de esa manera y por eso, su criterio y plan en Ella: Engendró al Salvador en Ella. Por eso, el Salvador-Jesús, es el fruto bendito de su vientre espiritual y humano.
- Ustedes sean prudentes con la prudencia del Espíritu de Dios. Observen, amen, honren, imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
- Para observar, amar, honrar e imitar a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, el secreto es uno solo: Ser y hacer como Ella.
- Ella, libre, libérrima se hizo como esclava, la Esclava de Dios, el Libre, Libérrimo, quien por serlo, libera, hace libre a quien a Él se le esclaviza. Es la santa esclavitud liberadora.
- Ustedes libres, para acertar en lo de Dios, sean y hagan, como María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, la libre, libérrima hecha como Esclava de Dios, para acertar en lo de Él: Sean como esclavos de Dios. Para serlo, el mejor medio y más seguro, es ser como esclavos de la Esclava de Dios, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
- El secreto de la santa esclavitud a la Esclava del que Es, es este: La certeza de acertar en lo de Dios.
- El libre que se hace como esclavo de la Esclava de Dios, sin riesgos y con seguridad absoluta acierta en lo de Dios. Como consecuencia recibe, vive y da a Dios y, tal como Ella, el fruto de su vientre espiritual es, inexorablemente, Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y verdadero hombre, su Señor y único Señor.
- Oren, oren, oren… Oren siempre. Sean oración.
- Llénense de Dios.
- Las células trinitarias de ambientación son talleres de acierto en esta escuela excepcional, sobrenatural y misteriosa de la santa esclavitud a la Esclava del Altísimo.
- Sean prudentes. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
Acta Status
revisada
