Lección 195 Ustedes hagan el vacio y Dios hará según su voluntad.
Leccion Numero
195
Lección
No. 195
Ustedes hagan el vacio y Dios hará según su voluntad.
- Recuerden a Abraham y a Noé, en el Antiguo Testamento.
- Recuerden a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, en el Nuevo Testamento
- Abraham, Noé, María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, son maestros en la fe.
- María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, es la Estrella en este magisterio. Por eso es la Madre, el Modelo y la Maestra para ustedes.
- A Abraham, para probarlo, Dios le pidió algo absurdo y malo. A pesar de ello, Abraham obedeció. Y, como lo pedido, solo era un modo de probar su fe, Dios, en el momento oportuno, hizo el bien, que Él siempre hace; porque Dios no hace el mal ni lo pide, en verdad; si no es a título de prueba de fe y para hacer el bien. Observen, en esto, e imiten a Abraham.
- A Noé, para probarlo, Dios le pidió algo ridículo y absurdo. Noé, a pesar del absurdo y el ridículo de lo que a él le era pedido, creyó en la palabra y voluntad de Dios y acató la palabra y la voluntad de Dios. Durante años soportó el peso de la prueba. Pero ustedes conocen cuales fueron los resultados de esa prueba y de esa fe.
- A María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, para probarla, Dios le pidió a través del Ángel, algo absurdo e imposible, según la experiencia cultural y la lógica de ustedes. María tuvo fe; María confió; María esperó en Dios. El resultado es de todos conocido; porque para Dios, el Todopoderoso, el Único, el Santo, el Omnipotente, el Perfecto, el Sabio, el que Es, el Uno y Trino, la Trinidad Santísima, nada es imposible, absolutamente nada. Observen, admiren e imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre y Virgen. Ella es la Campeona de la fe; por eso es Ella, la Madre, la Maestra y el Modelo para ustedes.
- Dios, a ustedes los integrantes de esta nueva, novísima y novedosa Orden Trinitaria de los esclavos de la Esclava de Dios, los necesita para reformar su Iglesia, revitalizándola con la vitalidad de ustedes. Esto parece absurdo e imposible, pero no lo es; para Dios nada es imposible.
- Dios les pide a ustedes una sola cosa: Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen. Sean limpios. Esto es: sean vírgenes, para recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado.
- Solo con la virginidad de ustedes, como única arma o medio, a imitación de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, la Madre, la Maestra, la Modelo, para ustedes, Dios replanteará la historia del hombre, por la cristofinalización.
- La virginidad al modo de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, es el único medio con el que Dios santificará, unificará y perfeccionará a su única Iglesia verdadera, católica, apostólica, romana; porque solo, en esa forma y por ese medio, ella, la Iglesia, podrá recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, Quien a ella, a la Iglesia da sentido, razón de ser y eficaz destino.
- No crean en otros medios, para la cristofinalización. El único que cristofinaliza es Jesucristo, el Salvador resucitado.
- Jesucristo, solo cristofinaliza si Él está.
- Jesucristo solo está donde hay limpieza moral, como María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, porque Él es Dios.
- No crean que son los títulos, el rango, el prestigio, el poderío, la ciencia y cultura al modo de los hombres. No crean que es el alarde del saber; que es la prepotencia; que es el boato que deslumbra y ramplonería altisonante y cursi que deslumbra con sus oropeles lo que hace posible la cristofinalización. No. Eso es lo que ha entrabado y lo que estorba. Esa es la riqueza que cierra las puertas del Reino de los cielos; esa es la riqueza que no deja pasar a los ricos al Reino de los cielos y por la que, a muchos al modo de los hombres, aun las prostitutas los antecederán en la entrada al Reino de los cielos.
- Lo que abre las puertas de la cristofinalización es la limpieza real en el espíritu, o sea, la virginidad total, absoluta y permanente, al modo de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
- Ustedes, los de esta nueva, novísima y novedosa Orden de los esclavos de la Esclava de Dios, sean, vírgenes, a imitación de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, y Dios hará en ustedes, con ustedes y desde ustedes lo que Él quiere hacer según su plan, criterio y voluntad.
- Recuerden esto: Ustedes pongan el vacío, esto es: la virginidad de ustedes; por la limpieza moral completa, absoluta, creciente, constante, persistente y permanente; y Dios hará todo lo demás; esto es: todo. Él vendrá, morará y hará en ustedes, con ustedes y desde ustedes, la cristofinalización que solamente Él hace, quiere y puede.
- Sean vírgenes. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, la Madre, Maestra y Modelo para ustedes. Ella es la Campeona de la fe. Imítenla.
- Oren, oren, oren. Oren siempre. Sean oración.
Acta Status
revisada
