Lección 515 La manía de organizar es una tentación.
Leccion Numero
515
Lección
No. 515
La manía de organizar es una tentación.
- No confundan "organización" con manía organizativa.
- En Dios hay siempre organización.
- La organización crea la unidad.
- La unidad es la expresión tangible del amor.
- El amor engendra el respeto a la dignidad y a la libertad ajenas.
- El respeto informa la unidad y a la vez, conserva la pluralidad.
- En la unidad-pluralidad tienen su fundamento todas las sociedades.
- El modelo vital de la auténtica unidad-pluralidad está en el misterio de la Santísima Trinidad que, para que sea comprensible para ustedes, se refleja objetivamente en la Sagrada Familia o Familia de José, María y Jesús.
- La organización en Dios se genera en el amor, del cual se deriva la armonía que es origen de unidad en la pluralidad.
- El secreto, ya se les ha enseñado, para que haya unidad, es la virginidad, la cual les permite recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.
- En la unidad todo está organizado. Y, esa organización se logra donde y cuando Dios está.
- La pregunta es esta: ¿Tienen a Dios? Si lo tienen ya están organizados y no se preocupen por eso. Preocúpense por conservar, vivir y dar a Dios.
- ¿Cómo saben si tiene a Dios? El indicador de la presencia de Dios es el amor. Quien ama tiene a Dios; porque sin Dios no se puede amar.
- Y ¿cómo se ama? Sólo como Dios lo enseña. (Lean, relean, mediten, reflexionen y saquen conclusiones a la 1Corintios 13, en la que tantas veces se ha insistido).
- La manía organizativa es una tendencia obsesiva a dar prelación a la organización sobre el organizador.
- En esta Espiritualidad Trinitaria nueva, novísima y novedosa de los hijos de la Hija de Dios, el organizador es el Espíritu Santo, quien hace actual y práctica la persona y la Palabra de Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.
- Antes que de la organización, la cual si tienen a Dios se les da por añadidura, preocúpense por tener a Dios.
- Recuerden que no se les ha dicho: "organícense"; sino: "sean vírgenes".
- Recuerden que se les ha dado toda una organización práctica; pero a partir de la virginidad -único secreto- que les permite recibir, vivir y dar a Jesucristo.
- Cualquier otra espiritualidad puede proceder a su modo; pero esta, debe hacerlo al modo de Dios, porque, para eso, ha sido pensada, planeada y dada por el Salvador, Quien es el Buen Pastor que ustedes tienen.
- La finalidad de esta Espiritualidad no es la organización, como tal, sino la reconstrucción de la Iglesia y la consagración del mundo, a partir de la virginidad o conversión personal de cada uno de sus integrantes.
- Si esta Espiritualidad necesita una organización, esa, ya está dada en la organización misma de la Iglesia. Por eso, sus jerarcas propios no son otros que los mismos de la Iglesia a quienes deben absoluta sumisión y acatamiento.
- ¿Recuerdan que se les ha enseñado que esta Espiritualidad se confunde con la Iglesia y que por eso, ella, no va más allá de la Iglesia, en la cual debe desparecer, porque a ella está subordinada?
- ¿Recuerdan que se les ha enseñado que la finalidad de esta Espiritualidad es permitirle a cada uno de sus fieles aportarles, a la Iglesia y al mundo, el tributo de la virginidad personal para que con ella, se reconstruya la primera y se consagre el segundo, con esa medida y ese aporte.
- Ustedes no están llamados a ser espejos de organización; sino espejos de servicio.
- Para servir hay que negarse a sí mismo. Esto es: hay que morir a todo: "El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque: "Si el grano no se siembra y muere no da frutos" ¿Lo entienden?
- No organicen. Vivan.
- Sean vírgenes.
- Oren, oren, oren… Oren siempre. Sean oración
- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
Acta Status
revisada
