Lección No 347 No desmayen

Leccion Numero: 

347

Leccion

No 347

 No desmayen

 

1. En las carreras los últimos tramos son los más difíciles. Muchos atletas se quedan a pocos pasos de alcanzar la meta.

2. Ustedes no desmayen. Luchen. Reabastezcan las fuerzas. No bajen la guardia. Miren adelante. Ahí está la meta. Mírenla.

3. Recuerden el adagio popular:

"En la puerta del horno se quema en el pan”.

No se dejen quemar por las tentaciones.

4. Los débiles no triunfan. Pero ustedes tienen medios suficientes para tener fuerzas y no ser débiles. Triunfen. Miren a Dios. Oren.

5. Recuerden, cuanto ya se  les ha dicho:

"Los imprudentes pierden la guerra después de las grandes victorias”.

"En los dias grandes, los imprudentes fracasan por sentarse a saborear sus triunfos”.

"El malo, enemigo de Dios, no duerme, él vigila y los acecha queriendo sorprenderlos en sus debilidades para devorarlos y matarlos, es como león hambriento o como perro rabioso. No le teman, él está vencido; pero no se le acerquen huyan de él”.

"El malo, enemigo de Dios, es mentiroso, él es la mentira. Con mentiras engaña y hace caer en el error”.

"Las tentaciones son mentiras. Huyan de ellas. El malo, enemigo de Dios, las usa, para hacerles perder la felicidad que Dios ofrece y da”.

6. Recuerden a sus primeros padres:

Adán y Eva fueron seducidos por el malo, enemigo de Dios, con aparentes castillos de felicidad. Esas falsas apariencias de felicidad son las tentaciones.

Ustedes apártense de ellas. Medios tienen para hacerlo.

7. El medio eficaz, para vencer las tentaciones, es orar.

Oren.

Oren, oren, oren…

Oren siempre.

Sean oracion.

8. La oración les garantiza la presencia y la asistencia de Dios. Y Dios les basta.

9. El malo, enemigo de Dios, no resiste al poder y la presencia de Dios.

El huye. Derrótenlo, no apartándose de Dios.

10. No se miren a ustedes. Eso quiere el malo, enemigo de Dios; que ustedes hagan.

11. Mirarse a ustedes es reparar que están desnudos, que no tienen fuerzas, que son débiles.

Eso es verdad; pero, a pesar de eso, Dios hace, cuando Él está en ustedes, que ustedes tengan su Fortaleza y su poder y eso les basta. Por tanto no se miren a ustedes. Miren a Dios.

12. Recuerden, les insisto, a Pedro, en la noche en que estando en la barca, mar adentro, vio que Jesús se acercaba andando sobre el agua.

-Si eres tu, mandame ir a ti.

-Ven.

Puesta la vista en Él, sin reparar que no estaba hecho para andar sobre el agua y que, por sus propios medios y por su naturaleza, eso no era possible, caminó sin hundirse, hasta que  reparó en su propia ineficacia. Entonces tuvo miedo y comenzó a hundirse; porque dejó de ver a Dios, para mirarse en su miseria.

Esa era la tentacion con la que el malo, enemigo de Dios, pretendia derrotarlo.

 -¡Sálvame, Señor!

Y, esta oración sencilla, bastó para salvarlo; porque Dios; siempre está dispuesto con su salvacion; porque es el Salvador y es la Salvación.

13. Oren, oren, oren….

Oren siempre.

No se cansen de orar.

Sean oracion.

14. El paso entre ustedes y Dios, es de agonías; porque es de pruebas y, por tanto, es de esfuerzos y de luchas.

¡Esfuércense! Luchen!

15. Para luchar tienen armas.

La oración es el arma de ustedes.

16. La oración más simple que el Senor les da, es esta:

"¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Dios mío!…

¡Ave María! ¡Ave María! ¡Ave María!

El malo, enemigo de Dios, no la resiste. Sean prudentes, úsenla en sus tentaciones.

17. La zona del adviento es peligrosa; por las tentaciones que el malo les presenta, para no dejarlos llegar a navidad.

18. Recuerden:

Navidad es encuentro entre Dios y el hombre. Un encuentro personal y, como todo encuentro, entre seres que se aman, es de felicidad.

Eso no le agrada al malo, enemigo de Dios y enemigo de ustedes; por eso, él quiere evitarlo con las tentaciones, que son espejismos de felicidad.

19. No caigan en las tentaciones.

20. Hagan de todos los instantes de sus vidas, continuos momentos de adviento y de navidad.

Luchen orando, para que todos sus instantes sean de navidad.

21. Oren, oren, oren…

Oren siempre.

Sean oracion.

22. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepciónn y siempre Virgen.

22. Oren con María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

23. Oren con San José, varón prudente y justo.

24. Oren con los ángeles y con los santos.

25. Oren, oren, oren…

Oren siempre.

Sean oración.

26.  Digan:

"Virgen Santísima: Ayúdame a vencer las tentaciones.”

27. Digan:

"¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Dios mío!”

28. Digan:

"¡Ave María! ¡Ave María! ¡Ave María!

29. No teman. El malo, enemigo de Dios, está vencido por Dios pero no se le acerquen. Huyan de el. El modo de hacerlo es la oración. Por tanto oren. No se cansen de orar. Sean oracion.

30. Recuerden:

"La oración es la debilidad de Dios y la fortaleza de ustedes.”

Ella los hace invencibles; porque los mete en Dios, y Dios les basta.

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