Lección 808 "Sean uno como nosotros".

Leccion Numero

808

 Lección

Nº 808

"Sean uno como nosotros".

  1. Los he elegido para que ustedes sean uno, como uno somos, mi Padre Celestial y Yo.  Por tanto "amen". Sean amor, como mí Padre y Yo lo somos.
  2. Ser amor, es ser entrega. Una entrega absoluta a Dios, al prójimo y a sí mismo.
  3. Entregarse a sí mismo, o amar. Es despojarse de toda clase de lastres y ataduras, que les impidan ir hasta la muerte, llenos de misericordia.
  4. El verdadero despojo, que proviene del amor, está en tres líneas convergentes, las cuales, partiendo del "yo" personal, van: A Dios, al prójimo y al propio yo.  Por tanto, surge la necesidad imperativa de la virginidad o "limpieza y libertad de todo lo que no es de Dios", que les permite recibir, vivir y dar a Jesucristo.
  5. Si hay virginidad en ustedes, como en la Santísima Virgen, hay, igualmente, y como consecuencia, presencia y acción de Jesucristo, en ustedes y desde ustedes. Por eso, Jesucristo-Dios-Amor, es el carisma de los vírgenes.
  6. En esto, está el secreto de la aventura en que se encuentran: Aprender a ser "entrega absoluta", como Cristo-Dios-Amor, el verdadero Entrega y como María Santísima la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes, su verdadera copia fiel, entre las criaturas.
  7. ¿Por qué se necesita de una triple entrega, para la eficacia? Sencillamente porque, así como en el sol hay solo luz y nada de sombras, en el amor hay solo amor o plena entrega y nada de egoísmo.
  8. La plena entrega solamente se da cuando está Dios, por el amor, lo cual requiere de virginidad perfecta.
  9. El amor, como la luz del sol, es sin fronteras o reservas y, por tanto, lo es hacia adentro y hacia fuera. Su plenitud es absoluta.
  10. Dios, quien es amor, no lo sería sin la plenitud absoluta del amor. Por eso, en sí es amor, en el misterio, incomprensible para ustedes, de la Santísima Trinidad, por lo que, existiendo en Él, tres personas diferentes:  El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, no obstante solamente hay un solo y único Dios: Dios Amor.
  11. Dios, Uno y trino, no se queda en sí, amándose, únicamente a sí mismo, en el misterio de la Santísima Trinidad; sino que sale a darse plenamente, en el misterio de la creación, la cual sólo es posible, como fruto del amor perfecto, desde el misterio mismo de la Santísima Trinidad y a tal punto que, sólo así, se pudo dar y pueden entender, lo consumado en estas tierras, la Encarnación, la Vida, la Pasión, la muerte y la Resurrección del Hijo de Dios, por amor a ustedes, sus hermanos.
  12. Ser cristiano, es se llamado al amor, como Jesucristo-Dios-Amor, que es la Plena Entrega o "Entrega Absoluta", por Quien, María, la Santísima Virgen, entre las criaturas, se convierte en su copia-Modelo para ustedes.
  13. La vocación al amor implica, para ustedes: a.  Amarse así mismo b.  Amar a Dios c.  Amar al prójimo
  14. Amarse así mismo es la primera exigencia, sin ser la mayor: porque solamente quien se ama, tiene conciencia de su dignidad y, por eso sabe preferir.
  15. Quien se ama a sí mismo de verdad, elige con altura, y lo mejor; por eso elige a Dios.
  16. La elección de Dios da contenido a la elección en sí y a la vez le da sentido. El elector se diviniza o perfecciona, cumpliendo de ese modo mi nuevo mandamiento:  "Sed perfectos como el Padre Celestial". Esa perfección no es posible sin la presencia de Jesucristo-Dios-Amor, en quien lo elige, no por un voto de palabra, sino por un gesto de amor manifestado en la virginidad, que es el acto consumador de la Alianza de salvación: Dios-hombre, por el querer de Dios.
  17. Si hay alianza Dios-hombre, por la virginidad y el amor, por el mismo amor, surge, como necesidad imperativa, la necesidad de amar al prójimo. De este modo, el amor-entrega al prójimo, es una necesidad esencial del hombre, fruto de su relación con Dios. Lean: 1 Juan 3.
  18. Recuerden esto y no lo olviden:  "... todo el que ama es nacido de Dios y a Dios conoce. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor".  (1 Juan 4, 7-8).
  19. Aquí tienen un programa de vida. Esta es la razón central y básica de esta peregrinación de Nuestra Señora de la Alianza. "Que aprendan, viviendo el Evangelio, en los sitios mismos donde fue vivido por Dios y sus discípulos, a ser amor:  Amor- entrega absoluta y donación perfecta". En su momento hagan el seminario María, Señal de Jesucristo, sobre la marcha y cuando les sea posible.
  20. Oren, oren, oren… Oren siempre. Sean oración.
  21. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

Acta Status

revisada
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