Lección 288 Den siempre a Dios
Leccion Numero
Lección
No. 288
Den siempre a Dios
1. Todo el ser y el hacer de ustedes esté encaminado siempre a dar a Dios.
2. A Dios, no lo olviden, únicamente lo da quien lo recibe.
3. A Dios no se recibe sin virginidad.
4. Sean vírgenes.
5. No haga ostentación en el acto de dar a Dios.
6. A Dios se lo da en la misma forma como se lo recibe: con virginidad. Esto es: con humildad profunda y verdadera. Doblando las rodillas del cuerpo y del alma e inclinando la cabeza, en profundo estado de adoración y entrega.
7. Nadie cuando recibe a Dios se queda indiferente: el Espíritu Santo mueve a vivirlo y a darlo. No darlo es muestra de suciedad moral y, por tanto de esterilidad cristiana.
8. La esterilidad cristiana es señal de ausencia de Dios y, por tanto, de ausencia o carencia de virginidad.
9. No hay cristiano verdadero que no sea fecundo. Esto es: que no tenga, viva y de a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.
10. Dar a Dios o dar a Jesucristo, verdadero Dios y hombre verdadero, es dejar que Dios haga su voluntad en quien lo vive, con él y desde él.
11. Dios obra, necesariamente, en quien, por la virginidad lo recibe y vive.
12. Sean, pues, vírgenes.
13. Reciban, vivan y den a Jesucristo, el Salvador resucitado.
Para eso: hagan, vivan y practiquen el Seminario "María Señal de Jesucristo".
14. Hecho el Seminario "María Señal de Jesucristo", hagan, vivan y practiquen el Seminario "de Ambientación celular", en orden a crecer y fructificar en el arte misterio de ser cristiano, para la Cristofinalización.
15. No se instalen. No se estanquen. No se inutilicen. No sean estériles.
El cristiano, como consecuencia de la Cristofinalización, no es estéril.
16. Sean fecundos.
Reciban. Vivan. Den a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.
17. No demuestren o pretendan demostrar a Dios.
Den o Muestren a Dios.
18. A Dios se lo da y muestra viviéndolo. Esto es: dejándole hacer a Él, en ustedes, con ustedes, desde ustedes.
19. El amor es la señal de la presencia y del hacer de Dios, en quien lo vive.
20. Amen. Amen. Amen.
Amen siempre. Sean amor.
21. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
22. Bendigan. Bendigan. Bendigan.
Bendigan siempre. Sean bendición.
23. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
