Síntesis Acta 472
472
SÍNTESIS
1.- Orar es conversar con Dios.
2.- Conversar con Dios es hallarse en su presencia. Es admitir la presencia de Dios.
3.- Admitir la presencia de Dios exige algunas reglas.
En primer lugar: reconocimiento de su superioridad o señorío, de lo cual surge el respeto debido, que es la adoración. Solamente a Dios se adora, a consecuencia de su superioridad excepcional e incomparable.
En segundo lugar, como consecuencia del reconocimiento de su superioridad incomparable o adoración, se impone la necesidad de acatar todas las reglas de cortesía, pero en grado superlativo, que la relación con superiores exige:
En consecuencia, en el dialogo con Dios el primero que habla es Él.
La creatura orante debe asumir una actitud de escucha.
Eso torna eficaz a la oración.
4.- La oración eficaz es la oración verdadera.
5.- Al orar debe pensarse que los problemas o preocupaciones son presentes o regalos que se deben ofrecer a Dios. Por tanto no se deben cargar encima, sino colocar al frente.
Dios los ve y acepta. En contraprestación, Dios da sus regalos personales, que son las gracias o dones.
El primero de ellos, es el Espíritu Santo.
6.- Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean Oración.
7.- Imiten a María Santísima, Madre, Maestra y Modelo para ustedes, quien es la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
Por hoy basta.
Bendiciones, bendiciones, bendiciones,

6,09 a.m,

Repitan:
Dios mio:
Limpia mi corazón, para que hoy día haga tu voluntad y esté contigo,
Amén,
