Síntesis Acta 404
404
SÍNTESIS:
1. Nadie da de lo que no tiene. Si no se tiene a Dios no se ama y, por ende, no se puede tener fidelidad. No se es fiel.
2. la fidelidad es cuestión de amor. La fidelidad es fruto del amor.
3. Sin amor, esto es, sin Dios, nadie es fiel.
Dios es fiel, el Fiel, porque es Amor.
4. La fidelidad causa frutos consecuentes:
Amor
Paz
Justicia
Libertad
Servicio
Comprensión
Misericordia
Unidad
Desarrollo integral
Felicidad.
5. María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, como eco o copia de Dios, es, entre todas las creaturas, el modelo perfecto de fidelidad.
Por eso es fiel a Dios, al prójimo y a ella misma.
6. Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
7. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
EDITORIAL
Sin Dios, el hombre camina en una trampa, que es como un laberinto sin salida.
Sin Dios, jamás podrá el hombre resolver sus problemas, pese a todos sus esfuerzos.
La experiencia multisecular es elocuente.
A través de los siglos, nada perdurable y eficaz ha logrado el hombre por sus propios medios.
Ha realizado apariencias que han terminado en dolorosas frustraciones.
Ha llegado a creer que es fuerte y pleno, cuando posee riquezas convencionales, poder, prestigio y mando. Cuando subyuga y tiraniza. Pero ¿qué tirano ha ido más allá de su tiranía? ¿Qué rico ha sobrevivido a sus riquezas? ¿De qué sabio, al modo de los hombres, quedan sabidurías, técnicas y ciencias que no hayan sido removidas y olvidadas?
El hombre sin Dios, es el ser condenado a la impotencia, aunque su orgullo y su infantil soberbia, lo hagan sentir un super hombre, decorado, como un ponqué, de falsedad y vanagloria.
No sueñen realidades imposibles.
Aspirar a ser y a tener lo perdurable, sin Dios, es igual a soñar realidades imposibles.
Eso es demencia. Y la demencia es fatuidad y frustración.
Aspiremos todos a ser, en nosotros:
Vírgenes, esto es limpios y libres de todo lo que no es de Dios, para darle cabida a Él, quien es amor, es verdad, es libertad, es plenitud, es amor y es vida, para lo cual nos ha creado.
Idénticos, esto es: a ser lo que en verdad somos y debemos ser: hijos de Dios y, como tales, veraces, justos, pacíficos y llenos de bondad.
Fieles. Esto es: espejos de amor, recordando que solo el amor nos hace fieles, como que, aquel, es patrimonio de Dios, el fiel por excelencia.
Si a Dios tenemos, como Él y por Él en nosotros, seremos causantes del desarrollo pleno o integral como sujetos del mismo desarrollo.
El desarrollo pleno o plenitud nace como consecuencia del amor, de la vida y la verdad. Esto es, de Dios. Por eso, el desarrollo integral, al modo de Dios, da felicidad.
Reflexionemos.
Por hoy basta. Bendiciones, bendiciones, bendiciones.

5:45 a.m.

Repitan:
Dios mío:
Limpia mi corazón
para que hoy día
haga tu voluntad
y este Contigo.
Amén.
