Hijos de la Madre de Dios
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Síntesis Acta 152

152

 

SÍNTESIS:

1. Insistan, persistan y resistan.

2. No bajen la guardia.

Oren.

3. Cuando más cerca de mí están; más riesgos tienen.

4. El malo no duerme.

A mí me odia. A ustedes, por mi causa los detesta.

Por eso acecha.


5. No le teman; está vencido; es impotente; pero astuto y malo es.

6. No se aparten de mí.

Redoblen la oración.


7. Alégrense, en mí.

Cuéntenme, a mí, sus alegrías y sus éxitos.

Míos son y, a mí, me alegran.

Diviértanse en mí. Para eso:

Oren.

Oren.

Oren...

No dejen de orar, en ningún tiempo.

Oren,  como ya lo saben.

Oren al Padre.

Oren al Hijo.

Oren al Espíritu Santo.

Oren con María.

Oren con José.

Oren, como María y José.

Oren con los ángeles.

Oren como los ángeles.

Oren.

Oren.

Oren..

Oren siempre.

Sean oración.

 

Están de vuelta de una gran aventura, tú y Germán. El viejito, como tú le llamas, no está por azar. Yo le he traído, para que sea testigo y sepan, aprendiendo, cómo es y cómo se vive y da mi Buena Nueva.

Que aprenda con humildad y con amor.

Que se abaje más.

Que más se humille y calle; para que sea mi luz, como le quiero y sea mi sal, para mi uso.

No es fácil mi enseñanza.

Por eso es mi insistencia.

Lo de Manizales fue bueno.

Por lo mismo hay riesgos.

Vigilen el tesoro.

No juzguen.

No se juzguen.

No dejen cadáveres.


Di a Eduardo González; que lo necesito. Que nada hay mejor que yo. Que cuando invito, el Señor soy yo. Que tome nota.

Di, eso también a Alix Saffón.

Que baje la cabeza.

Que humille el corazón y la cabeza. Sus ritos y esquemas personales, lo encasillan y aprisionan.

Que tiempo es de renovarse en mí. Solo yo soy.

Que venga a mí; pero descalzo, en mente y corazón.

Que ore.

Que se humille.

Que no deje pasar el rio de mi gracia.

Que puedo no volver.

A Danilo, que lo he visto.

Que baje la cabeza.

Que doble la rodilla.

Que, él, de pasos de reconciliación. El, ya me entenderá.

El amor no se compra. Se merece. Su precio es vida.

Que no hay prestigio ni autoridad genuinos, con soberbia.

Solo la humildad, la mansedumbre y el amor arrastran corazones.

Lo quiero, a él, y a su familia.

Que sea él, el apóstol de la mansedumbre.

Solo de rodillas se logran mis alturas.

A William, que lo necesito.

Que endulce sus entrañas y me siga.

Me gusta que haya querido que le nombre.

Que, él, y todos lo entiendan:

Nadie me gana en generosidad.

Evelio, es bueno, porque es simple. Lo bendigo y respondo con amor a la pregunta que, él, me ha hecho. Obra mía es esta, y como tal, la quiero.

Los llamados háganse merecedores, siguiendo en pos de mí.

Nadie se quede, por ningún motivo ni pretexto.

Alonso tiene el alma de Juan.

Que se abra y ceda como un rio. Ya haré cosas grandes con su entrega.

Todos, todos, todos, sean benditos. Que se consagren a mi causa en la gloriosa esclavitud de mi Esclava por amor.

Lucy, mi amada simple, terminará, por mi querer, agrupando a personas simples, dedicadas a anunciar mi Reino con su entrega.

Ya le enseñaré en qué forma.

Pero que ore. Que ore. Que ore...

Todos sean prudentes.

Gilberto guarde el depósito de mis Actas.

Asimile mi Palabra y dé, según se lo daré, lo que yo quiero, a todos los del grupo.

Tú no le elegiste para esto. Fui yo quien tal hice a través de ti.

No dejen ni a Jorgilio ni a Gandía. Solo yo conozco el corazón. Pero que Chucho, mi simplísimo amigo, se haga más pequeño. Que guarde silencio. Que me pida que le de silencio. En la medida en que lo haga sanaré sus pequeñeces y daré solución a sus problemas. Lo bendigo.

El sacerdote que puse en tu camino es mío. Como tú lo sentiste, es el primero allá, en esta alianza "familia-sacerdote".

Quiero que el encuentro de Méjico sea en la Basílica - a los pies de Nuestra Señora de Guadalupe- el sábado anterior al 9 de febrero.

Lleva tú, todas las Actas. Convoquen a Paco y Teo. Que si pueden vayan.

Que Severo y Jorge Alberto vayan, si es posible.

Ojalá mi Rusa y mi Impresora. También Ana María y los de Méjico.

 

A ti te hablará mi Madre de modo singular. Y ya tendrás el mandato que debes trasmitir.

Por eso, ora.

No dejes de orar.

Pide a todos oraciones por ti.

Bendice a María Elena, tu hija y a todos.

No dejes de bendecir a Myriam, tu mujer.

Que todos la bendigan.

A Jacques le estoy revelando algo que solo entenderá y cumplirá cuando tú llegues.

Quiero que Méjico sea un lugar de exportación de mis ideas. Por eso, allí, se dará en grande esta experiencia.

Lava, con bendiciones, la sangre derramada en Dallas.

Saluda y bendice al Cananeo. Que bien por su docilidad y entrega.

Fíjate cómo, yo, el que soy, no fallo.

¿No empezaron ya a peregrinar según mi Espíritu?...

Hoy procura no salir.

Quédate en casa y ora.

 

Por hoy basta.

Bendiciones. Bendiciones. Bendiciones.

Firma JESUCRISTO

3,15 a.m.

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El almuerzo hoy sea:

Pan, jamón, melón y queso.

Y haya Eucaristía.

Amén.

Firma JESUCRISTO