Lectura
Síntesis Acta 151
- Número: 151
SÍNTESIS
Nada es malo si está en Dios.
Todo es malo si aleja de Dios. Si suplanta a Dios.
Disfruten todo, como medio, no como fin y en relación con Dios.
Todo lo que a Dios se opone y de Él se aparta, mosca o basura es. Déjenlo. No se nutran de carroñas.
No subviertan el valor de lo esencial por lo accidental; de lo mediato por lo inmediato; de lo trascendental por lo caduco.
TERAPIAS:
Oren.
Oren.
Oren.
Sean oración.
Si oran, como ya lo saben, Dios los guía con su Espíritu y el Espíritu de Dios no se equivoca.
Imiten a María, la Inmaculada Concepción.
Imiten a José, el justo.
Imiten a los ángeles.
Oren con ellos.
Oren como ellos.
Sean oración.
7. Oren.
Oren.
Oren...
Oren, como ya lo saben.
Oren siempre,
Sean oración.
Hoy, en Manizales, bendigan las partículas infinitesimales de los cuatro elementos, como ya lo saben.
Oren.
Oren.
Oren...
Sea este un día de oración.
- Bendigan.
Bendigan.
Bendigan...
Como hay, allí, comisiones técnicas, de todo orden, enviadas por diferentes entidades y gobiernos, sean ustedes la comisión del que Somos y asistida por la fuerza del Espíritu Santo.
Eviten desgracias no previsibles por ninguna ciencia, ni evitables por nada de los hombres.
Tienen mi poder.
- Oren.
Oren.
Oren...
Y Bendigan.
Bendigan.
Bendigan...
Que los integrantes del grupo 1º. de la esclavitud de María se consagren.
Bendícelo tú.
Que den gracias por la elección que han recibido.
Que se humillen.
Que no se hagan alarde ni se vanagloríen.
Que sepan y no lo olviden que puedo hacer testigos de las piedras y de las cosas más elementales y más viles.
Que ninguno tiene méritos.
Que todos son basura como tú.
Es mi gracia la que da un rango inestimable: el hacer de cada elegido un hijo de Dios, un santo, si me deja, por su humildad, su prudencia, su oración.
Que no quiero que ninguno de ellos repique campanas de santidad, como los fariseos.
Que quiero que me ganen seguidores con la ejemplaridad y entrega de sus vidas, con el amor que vivan y respiren; con la mansedumbre, comprensión y justicia con que me señalen.
Que no quiero palabras; sino hechos.
Que me muestren con el ostensible silencio de sus ruidos. Con la palabra visible de sus hechos.
Que arrastren con el ejemplo. Pero que todo sea espontáneo, vivo, humilde. Esto es: veraz, auténtico, genuino.
El amor es cruz. Y, solo con su cruz redime el Redentor.
Ayúdenme todos a llevar, entre los hombres, la cruz del Amor que me pregona y que es mi buena Nueva, mi Evangelio.
Este día lo bendigo. Sean todos benditos.
Procuren un sacerdote que los asista en el grupo. Es vital uno o varios sacerdotes.
Se debe crecer en Iglesia.
Acojan, igualmente religiosas.
Ya indicaré cuáles.
Tú piensas en Luis Eduardo González. Llámalo.
Por hoy basta.
Bendiciones.
Bendiciones.
Bendiciones.
5,22 a.m.