Lectura
Síntesis Acta 140
- Número: 140
SÍNTESIS
1. Hoy, oren.
Oren.
Oren.
Oren...
Oren, como ya lo saben.
Oren, para que Dios sea la vocación de ustedes; la meta segura de sus vidas; el Premio indefinido, eterno.
2. Piensen que las medidas de tiempo, son exigencias inconscientes, para ustedes, para reavivar sus esperanzas y llevarlos a la vida eterna.
3. Piensen que revivir las esperanzas es el modo de ir hacia adelante; esto es, a su Meta que es Dios.
4. Den gracias, por esta realidad que los impulsa y los estimula. Sin ella, serian, como desiertos, como aguas estancadas, como seres muertos, fosilizados...
5. Oren, como ya lo saben, para que tengan luz plena sobre esto y, para que esto, les sirva de estimulo en la forma de reavivar sus esperanzas; que es llenarse de ideales altos.
6. Oren para agradecer a Dios este regalo.
Oren, para disfrutar, con nuevas esperanzas, este gran regalo.
7. Oren, para seguir adelante. Para ser felices.
Para llenarse de nueva y generosa paz.
Yo, el que Soy, el Único, el Santo de los santos, los bendigo.
Doy Mí Espíritu, el Espíritu Santo a ustedes, como amorosa entrega, para que el nuevo año sea de paz y de ventura para todos.
A ustedes, mi pequeña y gloriosa caravana, un abrazo del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y la bendición del que es tres veces Santo.
Santo,
Santo,
Santo...
Y de María la Inmaculada Concepción.
Sea, Mi bendición, Nuestra bendición y Nuestro amor y gracias, con cada uno de ustedes y con la tierra y mundo de ustedes.
Que los ángeles canten en lo más profundo de ustedes la canción del Amor y la Esperanza que ellos, en lo alto cantan, rodeando a la que es Señora y Reina de los ángeles, María la Inmaculada Concepción y adorando al Santo de los santos, el que Uno y Trino Es.
"Sea la paz de Dios con cada uno de los hombres.
Sean el Amor de Dios y la Esperanza, con los hombres de buena voluntad.
Que los violentos y cegados por el odio, se abran, como almejas o capullos de flor, al amor y a la esperanza.
Que a ellos, también, les invada el Espíritu de Dios y disfruten la paz que Dios ha hecho para todos.
Que este año de 1986, sea un año de renovadas esperanzas y de favores novedosos de lo alto.
Que Dios dirija y gobierne el corazón del hombre, abatidos por tantos desengaños y malos actos.
Que entendamos que cada uno de nosotros es una parte del bien común y de la paz soñados por el hombre.
Que, para esto, Dios nos dé la gracia del Espíritu Santo, como el mejor, mayor y único regalo de su parte; para bien del hombre, de su mundo y de su historia.
Que María, la Inmaculada Concepción, Nuestra Señora de la Alianza, no se canse de recorrer en visita personal, de amor y de servicio, como a Isabel, su prima, nuestras vidas, ambientes y países, para enseñarnos a recibir, vivir y dar al Salvador, que Ella recibe, vive y da, por gracia excepcional del Uno y Trino.
Renovemos la esperanza; la capacidad de amor y de esperanzas de nuestros corazones, muchas veces oprimidos, por nuestra cequedad, nuestro desamor, nuestro egoísmo.
Que Dios sea el Principio y el Fin de todos nuestros sueños y de nuestras realidades, en este año de 1.986.
Es el propósito de María hoy, para todos.
Por eso, su invitación es:
Miremos de frente el porvenir.
Miremos con esperanzas renovadas los días que empiezan a correr.
Reavivemos nuestros sentimientos de esperanzas y nuestros mejores sueños por un porvenir lleno de paz, de justicia, de libertad, de amor.
Para eso, seamos sensatos: oremos con humildad, aceptando que el interlocutor de nuestros ruegos es el que quiere que haya paz, libertad y justicia, compendiado todo eso, en una sola palabra: Amor. Que, a la postre, es Él.
Esto es: en Él, resumidas, compendiadas, existentes. Paz, libertad, justicia y amor para todos, para cada hombre; para todos los hombres; para el mundo y la historia nueva de los hombres."
Este sea, el Editorial del No. 10 de Mi Revista, la cual quiero que el día 13 esté en imprenta.
Por hoy basta.
Bendiciones, bendiciones, bendiciones.

3:15 p.m.
////