Hijos de la Madre de Dios
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Lección 226 Aprovéchense del amor y la prudencia de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.

226

Lección

No.226

Aprovéchense del amor y la prudencia de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.

1. Lean, relean y mediten en la vida de Isaac, la acción de Rebeca, madre de Jacob.
2. Reflexionen en esto y no lo olviden:
      Sin el amor y la prudencia de Rebeca, Jacob, hoy no sería el padre de las doce tribus.

3. En la vida de cada uno de ustedes, frente a Dios, María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, es como Rebeca, en la vida de Jacob, frente a Isaac, su padre.

4. Las debilidades, insuficiencias y miserias de ustedes, revestidas y transformadas, por María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, son perdonadas y aceptadas por el Padre que tienen en la tierra y en el cielo. Por eso mismo ustedes, pobres desterrados, son acogidos por Dios, como a hijos suyos que retornan, con alegría y con amor.

5. Sean prudentes, acójanse al amor de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen. Oigan su voz y sigan sus consejos.

6. Recuerden:
      La santa esclavitud a la Esclava de Dios los hace merecedores de la justificación, del amor y de la salvación del Dios Salvador, misericordia, amor.

7. No anden solos y no luchen solos. Sean prudentes. Admitan la cooperación y compañía de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.

8. Dejen que María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen  sea la abogada permanente de ustedes ante el Padre que tienen en la tierra y en el cielo.

9. Oren, oren, oren...Oren siempre, sean oración.

10.  Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.