Hijos de la Madre de Dios
Volver al documento

Lección 1.516 Sean testigos veraces. Testifiquen.

1516

Lección

Nº 1.516

Sean testigos veraces. Testifiquen.

  1. La Encarnación de Jesucristo, es un misterio que revela su identidad: Él es el prototipo eterno del Testigo eterno, único y verdadero, en sí y por sí, cuyo testimonio es veraz. Lean, relean y mediten: Jn 13, 7-10.
  2. La Santísima Virgen es, entre las creaturas, Copia fiel y consciente del Estilo de Jesucristo, como testigo, en sí y por sí. Su estilo, como testigo del Estilo de Jesucristo, demuestra que es posible, con la Gracia de Dios, ser testigo auténtico y veraz y testificar con verdad.
  3. La autenticidad y veracidad del testigo está implícita en su naturaleza, por haber sido creado por Dios a su imagen y semejanza, para señalarlo a Él, y, como copia de Él en Jesucrito, su testigo, la Virgen Santísima, muestra con su estilo, que es posible ser testigo auténtico y testificar con fidelidad.
  4. El testigo auténtico debe serlo por su propia esencia; lo que impide que sea manipulado para inclinar su voluntad. El testimonio debe ser consecuencia de la propia naturaleza del testigo; por cuanto, él, fue creado por Dios, a su imagen y semejanza.
  5. Todo acto que pretenda mover al testigo a dar su testimonio como fruto de recompensas de cualquier naturaleza es violatorio de la voluntad, la libertad y la dignidad del testigo. Y, por lo mismo es reprobable e inmoral.
  6. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
  7. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.