Lección 33 Pasos de la persistencia

Leccion Numero: 

33

 

Lección

Nº 33

Pasos de la Persistencia:

1. Situarse en estado de oración.

Para eso:

Oren.

Oren.

Oren.

Oren, como ya lo saben.

Oren al Padre.

Oren al Hijo.

Oren al Espíritu Santo.

Oren con María.

Oren con José.

Oren como María y José.

Oren.

Oren.

Oren.

Oren sin descanso.

2. Ir de menos a más.

Consideren su pequeñez espiritual.

Consideren Mí grandeza Espiritual.

Caminen de ustedes hacia Mí, el que Soy, Dios, tu Dios y tu Señor, el Unico, el Santo, el que Es, el que Soy, el que Somos, el Uno y Trino, la Santísima Trinidad, con la ayuda del Espíritu Santo y unidos a María, a José e, invariablemente, a Mí, el que Soy. Esto es: de hoy en adelante, sea la Sagrada Familia quien a ustedes acompañe y guíe.

Entiendes ahora el misterio?

Ves cómo en Mí, el que Soy, el que Somos, el Santo de los Santos, la Santísima Trinidad nada es inútil?

El grupo de oración en el que a ti, tan excepcionales gracias han llegado y a través de tí, es el de La Sagrada Familia.

Crees que esa protección era inútil y azarosa?

No, hijo: Dios nunca trabaja por azar y para nada.

En Dios todo tiene sentido y un por qué y para qué.

Todo lo que ahora se te da y acontece, su raíz profunda en esto tiene.

Silenciosamente esa familia obra y vive al modo de su estilo. Esto es: con el estilo del que Es, que, al fondo, es quien la informa y determina.

Yo, el que Soy, el Unico, El Santo de los Santos, la Santísima Trinidad, Dios, tu Dios y tu Señor, siempre he estado aquí inamovible, desde el primer instante en que, por propia voluntad y decisión llegamos.

Y, aún, para eso, una larga preparación hicimos, en ti y en torno tuyo. Todo vinculado a esta misma causa: La Sagrada Familia.

Tu vida al Cursillo de Cristiandad, cuando ninguna idea, de él, tenías, en el día de San José.

Tu vinculación a la renovación carismática, en el día de San José, cuando ninguna luz, sobre ella, tu tenías.

El don de lenguas dado a ti, cuando ni aún habías oído hablar de esto y todo en este sitio, en el que el grupo comenzó esa noche del 11 de Marzo de 1974, son signos y pasos providentes de mi gracia.

Así obro Yo.

Así obramos el que Somos.

Nada, pues, hay de azar en lo que ocurre y nada se ha improvisado.

Nosotros no hacemos nada por azar y nada se da en improvisación absurda.

Todo obedece a un plan amorosamente elaborado, por Nosotros, por la mente del que Es, del que Somos. Más aún: no has visto tu vida ligada, como así lo has reconocido, a la presencia y providencia de María, la Inmaculada Concepción?

Esa maternal asistencia no era y no es por azar ni improvisada.

Tus padres se casaron en el Templo de Nuestra Señora de la Consolación de Tumaco y ese Templo, como bien lo sabes, en forma de Cruz estaba hecho.

Nada improvisado, hijo; nada por azar, en esto hay.

Es la constante providente del amor del que es Amor, labrando el cielo; para ustedes.

En La Orden, pues, y siguiendo la lección:

Tengan la Sagrada Familia, como causa y soporte providente, para todo.

El Día que a ti, Yo mismo, en figura venerable de patriarca, te ofrecí un milagro, en Monserrate, aquel Sábado, estaba haciendo ostensible, el deseo de ocuparte, en correspondencia a la amorosa respuesta que tú habías dado a mi amor y al de Mí Madre.

Esa niña que te acompañaba tú la habías ofrecido y consagrado a Mí Madre y la llamaste Flor de María, desde entonces.

Fue en San Francisco y de ahí y en Sábado, día de Mí Madre, saliste de honrarla, a Ella, a Mí Madre y de adorarme a Mí, ese Sábado, en el que te inspiré subir con tu hija a Monserrate.

Ves cómo todo es providente y nada por azar?

Y, más aún: la docilidad con la que a pesar de tu maldad, siempre has actuado, en relación conmigo, a impulsos del Espíritu Santísimo, es conmovedora.

Esta, gracia es y gracia de excepción.

Sigue, pues, adelante.

Y, continuemos la lección.

3. Sin que haya narcisismo, reúnanse siempre a reflexionar sobre las gracias recibidas, que modo de alabarme, adorarme, agradecerme y bendecirme es.

Esto ha hecho Israel y ha sido bueno.

De ahí las crónicas y libros de Escritura. La tradición oral, la tradición escrita y la costumbre que informa el mensaje revelado, fruto de esto son y así la Iglesia, Mí Iglesia Verdadera.

Esto no es malo. Bueno es, si a Mí, está orientado.

Así en el modo de María pueden verlo:

El Magnificat es esto.

4. Reúnanse, periódicamente y en forma regular, a hacer memorias de Mí gracia; del don de Dios, el que Es y a bendecirme.

No se contemplen a ustedes, como principio, centro, o fin. Pero a partir de ustedes, como objetos de Mí gracia y aún como instrumentos, háganlo.

Anonádense reflexionando y memorando en esto y, ya lo verán, cómo la fe de ustedes, la confianza de ustedes y la esperanza de ustedes, en Mí, crece.

 

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