Lección No. 145 La Esclavitud a María es garantía en el plan de Dios.

Leccion Numero: 

145

Lección

No. 145

La Esclavitud a María es garantía en el plan de Dios.

  1. Quien solo hace la voluntad de su Señor, no tiene riesgos.
  2. Hacer la voluntad de Dios, es acertar en lo de Dios.
  3. María, libre y por amor a Dios, se le esclaviza; para no hacer otra voluntad que la de Dios y para no tener otra voluntad.
  4. La voluntad de María se pierde en la de Dios.
  5. La voluntad de María, frente a Dios, es la voluntad de Dios.
  6. María, por no tener otra voluntad, que la de Dios, hace tan solo la voluntad de Dios.
  7. Esclavizarse a María, por amor a Dios, es disponerse a acertar en lo de Dios.
  8. La finalidad del hombre y de la Iglesia, es hacer la voluntad de Dios; porque ella, solo el bien quiere del hombre y de la Iglesia.
  9. Esclavizarse a María la Esclava de Dios, por amor a Dios, es disponerse a vivir y a hacer conforme al plan y voluntad de Dios.
  10. La esclavitud a María, es medio eficaz para ser miembro vivo de la única y verdadera Iglesia, católica, apostólica, romana, que es el Cuerpo Místico de Jesucristo, el Salvador resucitado.
  11. La Orden Trinitaria de los simples "Pobres de Dios y esclavos de la Esclava de Dios", no es una Orden más, paralela y rival de las que ya existen en la Iglesia. Es un método eclesial eficiente y eficaz de ser y de hacer como miembro vivo de la Iglesia, lo que Dios quiere. Es un medio novedoso, eficiente y eficaz de ser verdadero miembro de la Iglesia verdadera y, por tanto, observante activo del plan, la voluntad y la Palabra de Dios.
  12. Vivir la esclavitud de María, la Esclava, por amor de Dios, es vivir esencialmente en la Iglesia, el plan de Dios y por lo mismo ser miembro vivo de la Iglesia.
  13. Esta Orden se confunde con la Iglesia y, por lo mismo, no tiene planes ni metas diferentes. Es un método eficaz de hacer la voluntad de Dios; para lo cual la Iglesia fue creada. María es la unidad de la Iglesia y por eso, María y la Iglesia, en la aceptación y en el hacer de la voluntad de Dios se confunden: La Iglesia, en sí, es la transitoriedad en el ahora; María es la totalidad en el siempre del plan de Dios. María, en resumen, es: el cuerpo perfecto de la Iglesia, como Cuerpo Místico de Cristo. Por tanto, María y la Iglesia se confunden. La Iglesia verdadera, sin María, no llega a ser perfecta; porque no tiene la garantía en el acierto, para llenarse a plenitud de Dios y con Dios, ser santa, perfecta, católica y una.
  14. Imiten a María.
  15. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
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